Un paseo de fin de semana, un lugar encantador, una ciudad a orillas de un río con diversidad de actividades para realizar, todo es perfecto, sólo falta decidir la fecha del viaje.
A sólo 83 kilómetros al norte de la provincia de Cáceres, se encuentra la ciudad de Plasencia y muy cerca de ella, las bonitas comarcas de Sierra de Gata y del Valle de Jerte.
Fundada por el Rey Alfonso VIII y con ocho siglos de historia, que vale la pena conocer, la ciudad de Plasencia ofrece a sus visitantes una gran variedad de lugares para recorrer, tanto históricos como naturales, con magníficos paisajes que invitan a dar largos y tranquilos paseos.
Por esta histórica ciudad han pasado personajes ilustres como los Reyes Católicos y santos como Santa Teresa de Jesús, lo que la transforma en un lugar aún más especial.
De clima suave y veranos cálidos e inviernos en los que se puede disfrutar de la naturaleza, gracias al estupendo microclima que existe en estos verdes valles, todo el año es propicio para hacer una visita a este antigua comarca.
Recorriendo su Casco Histórico hallaremos en cada rincón algo de su pasado ilustre, monumentos religiosos que se destacan por su magnificencia, residencias elegantes como la Casa de las Infantas y palacios como el del Marqués de Mirabel que fuera la residencia de los Duques de Plasencia o el bello Palacio de los Monroy la mansión señorial más antigua de la ciudad.
Así, la antigua Catedral nos muestra su estilo románico, una construcción que tuvo inicio en el siglo XIII y a pesar de haber sufrido algunas modificaciones en el siglo XV, en la parte de la capilla mayor, conserva toda su originalidad en su un interior compuesto por tres naves. La Capilla de San Pablo una bella expresión del modelo bizantino. Se destacan también, las esculturas de Nuestra Señora del Sagrario, Nuestra Señora del Perdón y el Cristo de los doctores.
Luego de visitar la vieja Catedral, llegamos a la Catedral Nueva, un edificio de estilo gótico, cuya construcción comenzó en el año 1498, con tres bóvedas altas y el retablo mayor diseñado por Alonso de Balbás que corresponde al siglo XVII, en él se distinguen pinturas del artista Francisco Ricci.
En la Plaza de San Nicolás, muy cerca de las Catedrales, se encuentra la Iglesia de San Nicolás, una bonita obra de arte que data del siglo XIII originalmente era de estilo románico tardío, pero sufrió modificaciones que la llevaron a lucir el gótico actual.
En la misma plaza donde se encuentra la Catedral está la Casa-Palacio llamada Casa del Dean, construida en el siglo XVII su nombre se origina en el hecho de haber sido habitada por algunos deanes en el pasado.
La Plaza Mayor de Plasencia además de ser bonita es muy concurrida, sobre todo el día en que tiene lugar el llamado mercado semanal y cuando se celebra la Fiesta del Martes Mayor, una tradición muy importante tanto para esta ciudad como para las comunidades vecinas. Declarada de Interés Turístico Regional se levanta, cada año en la plaza, un gran mercado donde tanto agricultores, como ganaderos y artesanos se reunen para vender e intercambiar productos de todo tipo.

Muy popular y conocido es el Acueductode San Antón, que se encuentra justo a la entrada de la ciudad, fundamental para la vida de ésta en la antigüedad pues se utilizaba para transportar el agua desde la Sierra de Cabezabellosa y el Torno hasta la comarca.
Los amantes de la naturaleza también pueden disfrutarla a pleno, ya que Plasencia cuenta con dos hermosos parques, el Parque de la Isla con un paisaje natural que lo forma el paso del río Jerte, un sitio excelete donde es posbible descansar y realjarse además de practicar deportes.
Ya en el centro de la ciudad se encuentra el Parque de los Pinos, una extensión de 54.000 hectáreas que además del verde y colorido paisaje nos hará disfrutar de variados animales sobre todo aves como el pavo real.
La gastronomía de la zona está formada por diversos productos como frutas y hortalizas que se cultivan en el lugar, transformándose en deliciosos platillos que pueden disfrutarse en restaurantes sencillos con excelente culinaria tradicional.
Además, son famosos sus quesos y embutidos, dulces tradicionales como los deliciosos bombones de higo y de bellota, exquisitos licores y aguardiente de cereza.
Plasencia, una hermosa ciudad que se asoma sobre los valles, es sin lugar a dudas un destino turístico cargado de interés cultural e histórico, además de ser un sitio apacible donde la nauturaleza puede disfrutarse a pleno.





















