Morella, belleza y encanto de un poblado medieval
En nuestras habituales escapadas de fin de semana ya hemos visitado algunos de los bonitos pueblos que existen en España, llenos de encanto, tradiciones y una cultura que vale la pena conocer.
Hoy volveremos a viajar y esta vez lo haremos a la provincia de Castellón donde visitaremos el bello pueblo de Morella un pequeño rincón que parece haberse detenido en el tiempo para hacernos vivir nuevamente en la Edad Media.
La antigua ciudad de Morella, capital de la comarca de Els Ports, y su magnífico castillo enclavado en lo alto de la colina nos reciben, protegidos con murallas que guardan sus secretos y fantásticas historias. De calles estrechas y cientos de rincones por recorrer, este poblado se encuentra en el extremo norte de Valencia, a unos mil metros sobre el nivel del mar.
Morella es un sitio que nos permite visitarlo en invierno para gozar de la nieve que cubre todo el poblado y nos recuerda aquellas viejas postales navideñas. En verano nos recibe su accidentado paisaje que invita a dar largas caminatas por el Paseo de Ronda, con senderos y parques que ofrecen otra mirada de esta ciudad, un paseo para disfrutarlo hasta llegar a un hermoso pinar.
De origen musulmán el Castillo de Morella, que domina el poblado, fue escenario, partícipe y mudo testigo de innumerables batallas que se libraron en estas tierras. Destruido parcialmente durante las Guerra Carlistas, también fue varias veces reconstruido y transformado. Desde esta cim se tiene una espectacular vista de la ciudad. Su fantástico casco histórico, protegido por dos kilómetros de antiguas y altas murallas, con siete puertas y diez torres nos da acceso a toda esta belleza medieval.
Lo primero que podremos disfrutar es de la bella Basílica de Santa María La Mayor, edificada entre los siglos XII y XIV una auténtica joya de la arquitectura de estilo gótico con dos magníficas portadas la de las Vírgenes y la de los Apóstoles. Ya en su interior subiendo por una escalera de caracol llegaremos al coro, la Capilla Mayor nos muestra su bello retablo que data del siglo XVII y una colección de códices antiguos donde se cuenta la historia de la ciudad puede ser visto en el Archivo Arciprestal.
Justo al lado de la iglesia se encuentra el Convento de San Francisco una construcción hecha en el siglo XIII y que guarda en su interior el Museo Etnológico de Morella, además de una sala capitular que data del siglo XV y un hermoso claustro.
En el centro histórico también merecen una visita la Iglesia de San Nicolás y el Palacio del Ayuntamiento.
Además, bellas casas solariegas dan muestra de un pasado de esplendor como la del Palacio del Cardenal Ram construido en el siglo XVI que es hoy un hotel, el Palacio del Marqués de Cruilles del siglo XVI y el de los Ciruana de Quadres del siglo XIV, la Casa de los Estudios y del Consell y la de la Cofradía de Labradores.
De su culinaria son de resaltar sus quesos, jamones y embutidos, así como los deliciosos pasteles, miel, aceite de oliva, exquisitas trufas. Además de sus afamados platillos como las sopas y carnes de caza hechas con recetas tradicionales.
Morella es un lugar encantador y lleno de magia, lejos de la ajetreada vida de las grandes ciudades, un rincón para relajarse y disfrutar un verdadero paraíso que colmará las expectativas de quienes desean pasar unos días de descanso y placer inigualable.

